En Durán, todos conocen donde vivió “La Hechicera". Lo único que se escuchaba en el patio interno que comparte la familia Cisneros Castro eran los planchazos de las hojas de zinc que se alzaban con el viento. El pasado martes a las 17:03, el silencio era tal entre esas paredes color ladrillo, que los graznidos de los patos y el cacareo de las gallinas que allí revolotean alborotaban a los perros que se desperezaban sobre el cemento. Todos dormían, a excepción de Jhonny Cisneros, quien asomó su cabeza canosa por la puerta donde “Charito” salió e ingresó cientos de veces. Así le decían a la niña flaquita, de sonrisa amplia y cabello rizado que creció en el barrio María Piedad, de Durán, y que años más adelante cambiaría ese apelativo por el de “Sharon”, que la convertiría en una diva, en “La Hechicera” de los escenarios ecuatorianos. A esa hora, parte del dolor yacía bajo tierra junto al féretro de la artista, su sobrina Edith Rosario Bermeo Cisneros, quien fue sepultada al medi...
sudor, lágrimas, saliva y sangre.